Reunificación de creditos

Reunificacion de deudas y prestamos

La reunificación de deudas suele llevarse a cabo por empresas de intermediación financiera cuyo producto estrella es la reunificación y aplazamiento de deudas de clientes en apuros. La cuota de la hipoteca, la letra del coche, los recibos de la tarjeta de crédito, el préstamo de las últimas vacaciones, la última reforma... unificar todas estas deudas en un préstamo hipotecario puede ahorrar mucho dinero al mes, según ofertan cada vez más intermediarios financieros. Puede ser una solución en el caso de haber agotado el margen crediticio o si han caído sus ingresos, aunque eso sí, se pagará un interés más bajo pero durante mucho más tiempo.

Pagar menos por las cuotas mensuales de nuestros creditos

El requisito fundamental para poder llevar a cabo la reunificación de creditos es ser dueño de alguna propiedad, aunque ésta se encuentre hipotecada. La unificación de creditos consiste en hipotecar la propiedad o renegociar la hipoteca que se tiene actualmente para pagar otras deudas.

Al cancelar las otras deudas, dado que el el tipo de interés de las hipotecas es mucho más bajo que el de los préstamos personales, tarjetas de crédito, etc., se consigue ahorrar mucho dinero en intereses, por lo que la deuda se reduce y nuestras cuotas mensuales también. Con esta operación pasamos de pagar varias cuotas mensuales a abonar una única cuota mensual hipotecaria.

Otras ventaja de la reunificación de prestamos, es que, al pasar a ser todas nuestras deudas un préstamo hipotecario, el nuevo crédito se concede a un plazo más largo y con intereses más bajos que los préstamos personales.

Se debe tener en cuanta que el endeudamiento final también será mayor, ya que además de cancelar las deudas, el titular de los préstamos deberá asumir los gastos de la nueva operación y tendrá que estar pagando durante más tiempo (ya que se alarga el plazo del prestamo). No obstante, se acaba pagando bastante menos cuota, ya que aprovechando la modalidad de prestamo hipotecario pasamos de tener prestamos personales con intereses del 8% o prestamos o creditos rápidos con intereses del 25% a préstamos hipotecarios al 4% ó 5%, así que el ahorro es considerable.